Instala tu vinilo sin una sola burbuja
Colocar un rótulo en el frigorífico no tiene ningún misterio: superficie limpia, un poco de cinta de carrocero y paciencia desde el centro hacia los lados. En seis pasos tienes la nevera nueva, y si algo se tuerce siempre puedes levantar el vinilo y volver a empezar.
Qué recibes con tu pedido
Todo lo que llega a tu casa está pensado para que puedas colocar el rótulo el mismo día, sin pedir nada más.
Tu rótulo, protegido
El vinilo viaja enrollado dentro de un tubo rígido, nunca doblado. Llega sin marcas, sin pliegues y sin roces que estropeen el acabado.
El diseño que has elegido
Impreso a la medida exacta de tu puerta, con la resolución y los colores del diseño original. Y si quieres algo único, lo personalizamos contigo.
Instrucciones claras
Dentro del tubo encontrarás las mismas indicaciones que lees en esta página, resumidas en una hoja para tenerlas delante mientras instalas.
Lo que necesitas tener a mano
Nada especial ni caro: casi todo lo tienes ya en casa. La cinta de carrocero es el único detalle que marca la diferencia entre un acabado normal y uno profesional.
Espátula o tarjeta
Una espátula de vinilo, o una tarjeta de crédito envuelta en un trapo fino para no rayar la impresión.
Cinta de carrocero
Sujeta el vinilo por la mitad mientras trabajas y hace de bisagra. Es lo que evita que el diseño se descoloque.
Metro o regla
Para centrar el rótulo y comprobar que los márgenes son iguales a los dos lados antes de pegar nada.
Tijeras
Para cortar el papel protector sobrante en cuanto lo despegues, y que no te moleste al aplicar.
Cúter
Solo para pequeños retoques: rematar un borde o ajustar la esquina de un tirador. Con la punta bien afilada.
Paño de microfibra
Uno para limpiar y secar la puerta, y otro seco para aplanar el vinilo sin dejar marcas.
Pulverizador con agua
El truco del método húmedo: te deja recolocar el vinilo tantas veces como quieras antes de que agarre.
Una segunda persona
A partir de 90 cm de ancho, cuatro manos hacen el trabajo mucho más fácil (y el resultado más recto).
Cinco minutos que te ahorran una hora
Casi todos los problemas de instalación vienen de la preparación, no del vinilo. Repasa esta lista antes de abrir el tubo.
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Temperatura entre 15 y 25 °CCon frío el adhesivo agarra mal y con mucho calor se pega antes de tiempo. Si la puerta está helada, espera a que se temple.
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Superficie lisa y sin obstáculosQuita imanes, pegatinas, restos de cinta y, si puedes desmontarlo con facilidad, también el tirador.
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Sin productos químicosNada de limpiadores con alcohol, amoniaco, silicona o cera: dejan una película invisible que impide que el vinilo agarre.
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Deja el vinilo estirado un ratoExtiéndelo sobre una mesa unos 20 minutos, con algo de peso en las esquinas, para que pierda la curvatura del tubo.
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Buena luz y espacio por delanteNecesitas ver los reflejos para detectar burbujas y poder separarte un paso para comprobar que está recto.
Cómo instalar tu vinilo en 6 pasos
Lee los seis pasos enteros antes de empezar. Trabaja siempre desde el centro hacia los lados: es la regla que resume toda la guía.
Limpia bien la superficie
Pasa un paño de microfibra humedecido solo con agua por toda la puerta y sécala a continuación. No debe quedar ni una mota de polvo, pelusa o resto de grasa: cualquier impureza se marcará bajo el vinilo y ya no se podrá quitar. No utilices productos químicos —alcohol, amoniaco, silicona o cera— porque dejan una capa invisible que impide que el adhesivo agarre.
Coloca el vinilo y fíjalo por la mitad
Sin quitar todavía ningún papel, apoya el rótulo sobre la puerta y calcula dónde va: comprueba con el metro que los márgenes son iguales a los dos lados y que la altura te convence. Cuando lo tengas, sujétalo con una tira de cinta de carrocero horizontal, de lado a lado, justo por la mitad. Esa cinta hace de bisagra y mantiene el diseño en su sitio durante todo el proceso.
Despega el papel de una de las mitades
Levanta una mitad hacia arriba y ve retirando el papel de silicona hasta llegar a la cinta de carrocero. Corta con las tijeras el papel sobrante para que no te estorbe mientras trabajas. Cuidado a partir de aquí: esa mitad tiene ya el adhesivo al aire y se pegará sola si haces un movimiento brusco o la dejas caer sobre la puerta.
Fija con la espátula desde el centro hacia fuera
Baja poco a poco la mitad liberada y ve pegándola con la espátula —o con la tarjeta envuelta en el trapo— empezando siempre por la parte más cercana a la cinta de carrocero y avanzando hacia el borde exterior, con pasadas en abanico y presión firme y constante. De esta forma el aire va saliendo por delante en lugar de quedarse atrapado formando burbujas.
Haz lo mismo con la otra mitad
Cuando la primera mitad esté bien asentada, retira la cinta de carrocero, levanta la mitad que queda, quita su papel protector y repite exactamente el mismo movimiento: del centro hacia el borde. Puedes ayudarte también de la regla o de un trapo limpio para hacer presión y aplanar el rótulo; así conseguirás una adherencia mucho mejor.
Retira el papel de transferencia
Solo queda quitar despacio lo que queda del transfer, tirando hacia atrás y casi en paralelo a la puerta —nunca hacia delante ni de un tirón— mientras mantienes presionado el vinilo con la otra mano. Si alguna letra o algún detalle fino se levanta con el papel, vuelve a bajarlo, presiona esa zona con la espátula y continúa.
El método húmedo
Si es tu primera vez, o si el rótulo es grande, este truco lo cambia todo: pulverizando un poco de agua sobre la nevera el vinilo no agarra al instante, así que puedes deslizarlo, centrarlo y corregirlo tantas veces como quieras hasta dejarlo perfecto.
Asegúrate siempre de expulsar todo el agua sobrante con la espátula, desde el centro hacia los bordes, antes de dar por terminada la instalación.
- Llena un pulverizador con agua y añade dos gotas de jabón lavavajillas neutro.
- Rocía la puerta del frigorífico hasta que quede uniformemente húmeda, sin charcos.
- Coloca el vinilo: flotará sobre el agua y podrás deslizarlo hasta centrarlo.
- Expulsa el agua con la espátula, del centro hacia fuera, hasta que no salga más.
- Deja secar entre una y dos horas antes de retirar el papel de transferencia.
Si algo no sale a la primera
Ninguno de estos contratiempos estropea el rótulo. Todos tienen arreglo mientras el vinilo aún no lleve días colocado.
Ha quedado una burbuja de aire
Empújala con la espátula hacia el borde más cercano. Si no sale, pínchala con la punta de una aguja por el lado menos visible y aplana con el dedo hacia el pinchazo: el agujero queda invisible.
Se ha formado una arruga
Levanta el vinilo desde el borde más próximo, en diagonal y despacio, hasta pasar la arruga. Estíralo suavemente sin tirar y vuelve a aplicarlo con la espátula desde el centro.
Una esquina se levanta
Calienta esa zona unos segundos con un secador a temperatura media, a 20 cm de distancia, y presiona con el paño mientras se enfría. El adhesivo recupera el agarre.
Ha quedado polvo debajo
Solo tiene solución antes de que el vinilo asiente: levanta esa parte, retira la partícula con un trozo de cinta adhesiva y vuelve a aplicar. Por eso el paso 1 es el más importante.
Ha quedado torcido
Mientras no hayas retirado el transfer y no lleve horas puesto, puedes levantarlo entero desde una esquina, en diagonal, y recolocarlo. No lo arranques nunca de un tirón.
El tirador estorba
Si puedes, desmóntalo antes de empezar. Si no, marca su posición con cinta de carrocero, aplica alrededor y recorta el hueco con el cúter una vez el vinilo esté fijado.
Cuidados y cómo retirarlo el día de mañana
Para que dure años
- Espera 24 horas antes de limpiarlo: el adhesivo necesita ese tiempo para asentar del todo.
- Límpialo con un paño suave y agua, o con jabón neutro muy diluido.
- Nada de estropajos, polvos abrasivos, acetona ni limpiacristales con amoniaco.
- Seca siempre en la dirección del vinilo, no contra los bordes.
- Evita apoyar objetos calientes directamente sobre la superficie impresa.
Para quitarlo sin dañar la puerta
- Calienta la superficie con un secador a temperatura media, por zonas.
- Levanta una esquina con la uña o con una espátula de plástico.
- Tira despacio y en diagonal, a unos 45°, sin dar tirones secos.
- Si queda algo de adhesivo, retíralo con un paño y un poco de agua jabonosa templada.
- Nuestro vinilo es removible: la pintura o el acero del frigorífico quedan intactos.
Preguntas sobre la instalación
¿Cuánto se tarda en instalar un vinilo para frigorífico?
Entre 15 y 30 minutos según el tamaño. Lo que más tiempo lleva es la preparación: limpiar la puerta y centrar el diseño. La aplicación en sí, con la cinta de carrocero como bisagra, es rápida.
¿Puedo hacerlo yo solo o necesito ayuda?
Hasta unos 90 cm de ancho se hace perfectamente en solitario. Por encima de esa medida recomendamos dos personas: una sujeta el vinilo mientras la otra aplica con la espátula, y así se evitan arrugas.
¿El vinilo daña la pintura del frigorífico?
No. Usamos vinilo adhesivo removible, pensado para poder retirarse en cualquier momento calentándolo un poco con un secador. Ni la pintura ni el acero inoxidable sufren daño.
¿Sirve para neveras de acero inoxidable o con textura?
Sobre acero inoxidable liso y sobre puertas pintadas, sin problema. En superficies con relieve, rugosas o muy texturizadas la adherencia es menor: escríbenos antes de comprar y te decimos si tu modelo es apto.
¿Qué pasa si me quedan burbujas?
Las burbujas pequeñas se empujan con la espátula hacia el borde más cercano. Las que se resisten se pinchan con una aguja fina y se aplanan hacia el pinchazo; la marca es prácticamente invisible.
¿Puedo recolocarlo si queda torcido?
Sí, siempre que no haya pasado mucho tiempo y no hayas retirado el papel de transferencia. Levántalo despacio, en diagonal desde una esquina, y vuelve a aplicarlo. Con el método húmedo puedes recolocarlo cuantas veces quieras.
¿Cuándo puedo limpiar la nevera después de instalarlo?
Deja pasar 24 horas para que el adhesivo asiente. A partir de ahí, límpialo con un paño suave y agua o jabón neutro, sin productos abrasivos ni amoniaco.
¿Puedo cortar el vinilo si mi nevera es más pequeña?
Puedes recortar el sobrante con un cúter afilado apoyado en una regla, mejor una vez colocado. Aun así, lo ideal es indicarnos tus medidas al hacer el pedido: lo imprimimos a medida sin coste adicional de ajuste.
¿Listo para cambiarle la cara a tu frigorífico?
385 diseños desde 12,50 €, impresos a la medida exacta de tu puerta y enviados en tubo rígido. Si tienes cualquier duda con la instalación, escríbenos: te contestamos nosotros.
Ver cómo se pega, de principio a fin
Si prefieres verlo antes de ponerte, aquí tienes la instalación completa en un vídeo corto: la puerta limpia, la cinta de carrocero por la mitad, la espátula desde el centro y el transfer saliendo al final.